| |
Entre los tipos de contrato que se enumeran sintéticamente
a continuación, el cliente tiene la posibilidad de escoger
el que se adapte mejor a sus necesidades y a las características
de su impresa:
Alquiler a corto plazo: con un período mínimo
de 3 meses, que puede prorrogarse hasta 24 meses. La tarifa mensual
comprende:
- la disponibilità del vehículo por el quilometraje
mensual convenido.
- impuesto de propiedad
- Seguro RCA contra "riesgo estático" con cantidad
máxima asegurada de 10.400.000 euros
- Seguro RCD contra "diferentes riesgos" con cantidad
máxima asegurada de 5.200.000 euros.
- Seguro contra incendio, robo, Kasco por el valor del vehículo
con franquicia prevista contractualmente según el riesgo
del Estado de destino.
- Gastos de gestión administrativa, comercial, fiscal,
técnica y gestión de siniestros.
- Consumos: mantenimiento general por el "uso normal
del vehículo" relativo a la carrocería, partes
mecánicas y eléctricas, neumáticos, etc.,
incluyendo las revisiones anuales I.G.M. (excluyendo operaciones
pequeñas como sustitución de bombillas, lavado,
engrase, inflado de pneumáticos, etc.).
Alquiler a medio-largo plazo: con período mínimo
de 36 meses, que puede prorrogarse hasta 60 meses (y aún
más); el cliente puede escoger entre:
- contrato con consumos y mantenimiento
- contrato sin consumos y mantenimiento
En el primer caso la tariffa comprende todo lo indicado para el
alquiler a corto plazo; en el segundo caso NO ESTÁ INCLUIDO
el último punto relativo al mantenimiento general, que
correrá completamente por cuenta del cliente.
Es importante recordar que:
- Las tarifas son inversamente proporcionales a la duración
de los contratos, por lo cual disminuyen gradualmente a medida
que se prolongan los mismos.
- Para cada contrato de alquiler está prevista la entrega
de un depósito (cuyo importe varía según
el vehículo), como garantía de la operación.
|
|